Estos recursos y ejercicios sirven para comprender mejor lo que sientes, reducir la activación y aprender a relacionarte de otra manera con tus emociones.

Respiración cuadrada: una práctica para dirigir la atención a la respiración

La respiración cuadrada es una práctica que propone acompasar la respiración siguiendo cuatro tiempos: inhalar, mantener el aire, exhalar y realizar una breve pausa antes de comenzar de nuevo.

Esta estructura repetitiva puede facilitar que la atención se centre durante unos momentos en la respiración y puede resultar útil como una forma de hacer una pausa ante situaciones de tensión o activación.

El objetivo no es eliminar inmediatamente una emoción ni obligar al cuerpo a relajarse. Puede utilizarse simplemente como una manera de hacer una pausa, llevar la atención a la respiración y observar cómo te encuentras en ese momento.

Volver al presente en 3 minutos

La respiración puede utilizarse como un punto de atención cuando atravesamos momentos de activación emocional, preocupación o tensión.
Esta práctica breve propone detenerse durante unos minutos para observar qué está ocurriendo en el cuerpo, qué pensamientos están presentes y cómo se encuentra nuestra respiración.
El objetivo no es obligarnos a dejar de sentir una emoción ni conseguir que desaparezca inmediatamente, sino crear una pequeña pausa desde la que podamos observar lo que está ocurriendo antes de responder.

Música y bienestar emocional

La música puede acompañarnos de muchas maneras: puede ayudarnos a crear una pausa, dirigir la atención hacia el presente o generar un espacio en el que observar cómo nos sentimos.

No todas las personas responden de la misma forma a una determinada música. Una melodía puede resultar agradable y tranquilizadora para alguien y generar una experiencia diferente en otra. Por eso, más que buscar una música que necesariamente nos relaje, puede ser interesante observar qué efecto tiene en nosotros.

Puedes utilizar esta propuesta simplemente como un momento de escucha. Busca una posición cómoda y dirige durante unos minutos tu atención hacia los sonidos, el ritmo y las sensaciones que aparecen mientras escuchas. Si tu atención se desplaza hacia pensamientos, preocupaciones u otras sensaciones, no es necesario intentar evitarlos. puedes reconocer que están ahí y, cuando quieras, volver a dirigir la atención hacia la música.

La intención no es alcanzar un estado determinado, sino permitirte unos minutos para detenerte, escuchar y observar tu experiencia.

Body Scan: una práctica de atención al cuerpo

El Body Scan es una práctica de atención en la que se recorre progresivamente el cuerpo, observando las sensaciones que aparecen en cada zona.

La propuesta no consiste en conseguir que desaparezca una sensación desagradable ni en alcanzar necesariamente un estado de relajación. Se trata, principalmente de dirigir la atención al cuerpo con curiosidad y sin intentar modificar inmediatamente lo que aparece.

Durante la práctica pueden surgir sensaciones agradables, incómodas o incluso zonas en las que apenas percibimos nada. Todas ellas forman parte de la experiencia.

Practicar este tipo de atención puede ayudar a desarrollar una mayor conciencia de las sensaciones corporales y de la manera en que nos relacionamos con ellas.